NY 2: Beber bien
Aquí tenéis (por fin) la segunda entrega de mi viaje a Nueva York. Si leísteis la primera parte, entenderéis por qué nos hizo falta más de una copita para bajar todo lo que comimos. Éstos son algunos de los sitios que más nos gustaron o sorprendieron:
Mapa, parada West 4th st, zona Greenwich-East Village
Paseando por la calle Hudson tropezamos de repente con dos peaso drag queens de lo más excesivas saliendo de este local. ¿Cómo no entrar después de ver eso? No defraudó. Lo mejor: la foto firmada del padre de Hanna Montana, justo junto al baño.
Mapa, parada Delacey / St. Essex, zona Bowery
No dimos con el bar oculto pero sí el mejor decorado. No podría decir qué es lo que más me gustó de este lugar: los baños, la música, la decoración, los baños, la carta, los pete dohertys que lo poblaban, ¿he mencionado ya los baños? Imprescindible.
Mapa, parada 23rd / 28th, zona Flatiron District
La azotea de este hotel ofrece unas vistas espectaculares del Empire State. Ideal para turistas. Te hace sentir un vip y, sin embargo, es bastante asequible: un mojito 16$ (propina incluida). Lo más cool: el albornoz rojo para que no pases frío.
Mapa, parada Astor Pl., zona Union Square
Fuimos porque nos enteramos de que podíamos entrar gratis imprimiendo un flyer desde la web. Creo que a todos nos pareció mucho mejor de lo que esperábamos. Lo más interesante: la primera parte de la noche… el VJ nos robó el corazón. Lo peor: los precios de la bebida. Birra 5$, copa 9$.
Mapa, parada 125th, zona Harlem
La verdad es que entramos de pura casualidad. Estábamos destrozados de caminar y nos pareció que tenía buena pinta. Nosotros nos tomamos una cerveza, pero creo que en realidad era un restaurante. Nos encantó a todos por lo monas, majas y divertidas que eran las camareras. ¡Hasta nos invitaron a una fiesta!
Mapa, parada Christopher St.-Sheridan Sq, zona Greenwich
Fuimos a propósito porque habíamos leído que se trataba de un pub con historia, de ambiente bohemio, lugar de encuentro de artistas y escritores delos 50′ y 60′. Al final nos decepcionó un poquillo, sobre todo por lo caro que era… y por aquella cara que no dejaba de vigilarnos!
Ah! La foto de arriba es de Daniel Garriga.






Si un día vienes a Sevilla tengo que llevarte al Garlochi, ibas a flipar. Solamente dire que la barra es un altar sostenido por venus negras de madera
Me lo apunto todo!!